02 CATÁLOGO

Por Materia

Dos instrumentos

Ojos que no me atrevo a encontrar en sueños (1999)

Saxofón alto y piano. Inspirada por la novela "Frankenstein" de Mary Shelley.



Plantilla: sax alto | piano
Fecha: 1999
Duración: 16'
Texto: Obra inspirada por la novela Frankenstein de Mary Shelley.
Encargo: Fundación Sax-Ensemble.
Estreno: Ciclo El saxofón en el Siglo XX. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, 17/4/1999.
Sax-Ensemble: Francisco Martínez (sax) y Kayoko Morimoto (piano).
Reposiciones: Festival de Música de Contemporánea de Toledo, Museo de Santacruz, 14/5/2006.
Francisco Martínez (sax), Sebastián Mariné (piano).
Partitura: PDF (edición del autor).
Grabación: Radio Nacional de España (Radio Clásica).
Fundación Sax-Ensemble.
Comentario: La obra posee una estructura narrativa sugerida por una obra literaria mítica del período romántico -Frankenstein- que, sin embargo, resulta extrapolable a cualquier proceso donde un ser pretende crear otro, con las consecuencias que esto conlleva. La diferencia con una obra programática tradicional reside en que la idea no es la descripción musical de un proceso argumental, sino conseguir que éste se produzca. Exponer una historia cuyos protagonistas sean los propios intérpretes sin recurrir a medios de corte escénico. Así, el planteamiento radica en una simbolización musical previa de los elementos literarios (personajes, elementos de la acción, guión argumental, etc.) que, debidamente organizados en una compleja mecánica interpretativa, dan lugar a la historia mencionada. De este planteamiento se podrían resaltar dos puntos básicos. El primero se refiere a la total independencia de dos de los cuatro elementos fundamentales (los que representan al creador y a la creación). Estas partes musicales, correspondientes al piano y al saxo respectivamente, están escritas sobre tempos distintos y su sincronización depende por completo de los intérpretes. El segundo punto se refiere a los otros dos elementos (la simbolización de la energía que provoca la vida del mounstruo y el propio proceso vital). La escritura de estas partes es totalmente aleatoria y su colocación en el tiempo, libre (siempre con el control mínimo que implica la mecánica interpretativa a la que se ha aludido). Una de las partes -el saxo, representando al mounstruo- responderá con un material determinado a los impulsos que provoca el piano, que simboliza la energía. En el transcurso del proceso el saxo se irá independizando de dichos impulsos a la vez que estos irán desapareciendo en el piano.
Documentos: Introducción y notas a la interpretación